Alejandra Azcárate: “Si ser sincera es ser mala, soy perversa”

La implacable jurado de Colombia tiene talento, se ha ganado insultos y piropos por la excesiva franqueza con la que juzga el talento de los concursantes del reality.

Azcárate “conoce la felicidad” como lo manifestó a través de su cuenta de twitter que cuenta con más de 500.000 seguidores, ella no sigue a nadie porque no le gusta inmiscuirse en la vida de las personas. La felicidad para ella es compartir con su esposo y su perra yorkshire. Asegura además ser una niña en su casa, una adolescente en la calle y una mujer en el trabajo.

Su faceta de niña en casa, es porque se declara como mimada y amorosa, en la calle una adolescente, porque sale a disfrutar de la rumba y una mujer en el trabajo porque tiene un críterio bien desarrollado para desempeñar los múltiples roles, como empresaria, jurado en televisión y comediante de stand up comedy que ya completa más de 10 mil espectadores con su obra: “Descárate con la Azcárate”.

Su esposo y su familia le conocen la faceta angelical, “soy dulce, entregada, sensible” pero esa faceta no la podrá conocer cualquiera porque no abre fácilmente las puertas de su corazón.

Su lección de humildad la aprendió en el año 2009, cuando hizo 18 castings y en todos recibió un “no” como respuesta. Aprendió que en la profesión que eligió hay dos caminos, ser famosa o ser exitosa, “más pedregoso y largo pero igualmente satisfactorio”.

De los chismes que más le han dolido es el de su separación a los 15 días de haberse casado con su marido, ya se acostumbró a que la prensa la separe dos o tres veces por año.

Pide por favor que no le vuelvan a preguntar por un desnudo, puesto que ya lo hizo en Soho una vez y no le gustan las repeticiones.